¿Quiénes somos?



Proyecto Nauyaca

Somos una asociación suiza de cooperación internacional con sede en Sion, y su contraparte mexicana en la Ciudad de México.

Nuestra misión es capacitar a quienes desean preservar el medio ambiente pero carecen de acceso a la formación pertinente, centrándonos en regenerar suelos, transformar desechos plásticos y conservar los ecosistemas forestales.

Proyecto Nauyaca fomenta la sensibilidad de sus beneficiarios y colaboradores por medio de actividades lúdicas y reflexivas, como el teatro, la comunicación consciente, la reducción de las adicciones o el juego.

Desde 2013, asumimos la responsabilidad de tomar medidas para dejar un mundo más sostenible para las generaciones futuras.



Selva Joven

Concebida por la Asociación Proyecto Nauyaca y puesta en marcha con el apoyo de la cooperación suiza al desarrollo sostenible, en particular Valais Solidaire y la Agenda 2030 de la Comunne d’Onex, esta iniciativa es una respuesta ética basada en el fortalecimiento de la solidaridad y la construcción de los vínculos necesarios para garantizar el futuro de la especie humana y de todas las formas de vida en el planeta.

El Programa de Formación Selva Joven brinda capacitación, presencial y virtual, a personas jóvenes, de entre 18 y 29 años de edad, en el ámbito de la permacultura, la agricultura regenerativa y el manejo sostenible de los bosques, así como herramientas para mejorar la comunicación y el debate democrático sobre estos temas en las zonas rurales de México.

Selva Joven, desde el plano pedagógico, es una formación donde las personas adquieren los principios básicos para dar impulso a una agricultura sana, sostenible y justa.

Las personas beneficiarias de este proyecto habitan en territorios donde es urgente regenerar los ecosistemas que han sido devastados por la agricultura convencional, especialmente en las regiones tropicales y subtropicales donde la tala de árboles, el uso intensivo de fertilizantes de síntesis química y los pesticidas desgastan la fertilidad del suelo y destruyen la flora y la fauna.

El corazón de la formación estriba en que las personas participantes comprendan la importancia de mejorar la salud de las personas a través de la creación de sistemas alimentarios sanos, la preservación de los ecosistemas y la integración de una economía basada en la equidad y la colaboración mutua.